DECRETO

Reserva Natural Estatal Sierra de Zapalinamé

15 OCTUBRE 1996

DECRETO

Zona Sujeta a Conservación Ecológica

Gobernador Rogelio Montemayor Seguy

En el decreto emitido el 15 de octubre de 1996 por el Gobierno del Estado, se le destaca como una de las zonas de Coahuila que poseen una extensa variedad de tipos de vegetación y por ser hábitat de especies enlistadas en la Norma Oficial Mexicana, ya sea por estar con alguna categoría de riesgo o por ser endémicas de México. Además, se le señala como la cuenca que surte la mayor parte del agua de uso doméstico, industrial y agrícola para las ciudades de Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga. También se menciona que con su conservación, se protegen los recursos naturales de la región, los ecosistemas frágiles y la diversidad genética presente; además se pronuncia por promover el aprovechamiento y uso racional de sus recursos, el ordenamiento de la recreación y por facilitar un espacio propicio para la investigación científica.

ANTECEDENTES

Decretos Antecedentes

Desde su fundación a finales del Siglo XVI, la Ciudad de Saltillo ha dependido de la Sierra de Zapalinamé para su abastecimiento de agua, tomándola en un inicio directamente de sus manantiales, posteriormente conduciendola a través de acueductos y acequias; así como de norias poco profundas ubicadas dentro de la ciudad.

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ZONA PROTECTORA FORESTAL

Después de un exhaustivo estudio llevado a cabo por el Departamento Forestal y Caza y pesca; donde se determinó  el estado de las cuencas abastecedoras agua de las principales ciudades del país. Se llegó a la conclusión que debido a la aridez que caracteriza a las tierras que circundan a la ciudad de Saltillo, hace prioritario  de un estudio llevado a cabo por la para proteger ade ésta ciudad y demás pueblos comarcanos, por lo que el ocho de enero de 1937 decretó a gran parte de esta serranía como Zona Protectora Forestal

PROGRAMA DE MANEJO

Esta preocupación fue el principal motivo por el cual, en mayo de 1978 la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro propuso al gobierno mexicano, considerar a uno de los parajes de la sierra llamado Cañón de San Lorenzo, sitio de mayor biodiversidad y un relativo buen estado de conservación; para el establecimiento de una reserva cuyo objetivo fuera mejorar el manejo de los recursos naturales y que además permitiera un limitado acceso público a actividades recreativas y educativas. Posteriormente el gobierno mexicano solicitó asistencia técnica al Departamento de Desarrollo Regional de la Organización de los Estados Americanos, quien se incorporó en la preparación de un plan de manejo para este cañón, siendo evidente desde el inicio de las actividades que su manejo beneficiaría a los ejidos y en especial a la ciudad de Saltillo; al proteger a la fuente que en ese entonces abastecía con más del 40 por ciento del agua que se consumía en esta ciudad.

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Este último esfuerzo concluyó en 1981 con la publicación del Programa de Manejo del Cañón de San Lorenzo, el cual lamentablemente no se pudo llevar a la práctica, sin embargo, en el proceso de elaboración se generaron trabajos de investigación, como los realizados por el doctor Jorge Marroquín y Leopoldo Arce de la facultad de Biología de la Universidad de Nuevo León. Estos valiosos trabajos además de dar a conocer más sobre la riqueza biológica y la composición de la vegetación presente en la sierra, al publicarlos, se convirtieron en la base para que el Gobierno del Estado de Coahuila la decretara como Zona Sujeta a Conservación Ecológica.

AICA #234

También en 1996 surgió el programa de las Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves de México (AICA), el cual nace como una idea conjunta de la Sección Mexicana del Consejo Internacional para la Preservación de las Aves (CIPAMEX) y BirdLife International. Programa que inicia su implementación con apoyo de la Comisión para la Cooperación Ambiental de Norteamérica (CCA), con el propósito de crear una red regional de áreas importantes para la conservación de las aves. En el año 1998 se cuenta ya con un total de 245 AICA, entre ellas, con el número 234, se encuentra la Sierra de Zapalinamé con una categoría G-1. La cual se otorga a los sitios que contienen una población de una especie considerada como globalmente amenazada, en peligro o vulnerable, debido a que cuenta con poblaciones de guacamaya enana o cotorra serrana (Rhynchopsitta terrisi).

UNA DE LAS 60 MONTAÑAS

A partir del Año Internacional de las Montañas promovido por la FAO en el 2002, en México se emprendió un Programa de Manejo Sustentable de Ecosistemas de Montaña, por medio del cual la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) seleccionó las 60 montañas prioritarias del país, nombrando a la Sierra de Zapalinamé una de ellas, con el objetivo de implementar esquemas de manejo que aborden integralmente la problemática existente, promuevan la conservación de los ecosistemas y el desarrollo social.

ZONA DE RESTAURACIÓN

Con el objetivo de restablecer las condiciones naturales que propician la evolución y continuidad de los procesos naturales, el 2 de junio de 2007 se publicó en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado, el decreto por medio del cual se declara como Zona de Restauración, una porción (1966.809 ha) del área de mayor infiltración, comprendida entre la ciudad de Saltillo y la Zona Sujeta a conservación ecológica Sierra de Zapalinamé.

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