(Hongos) FUNGA

Reserva Natural Estatal Sierra de Zapalinamé 

20200917 Crepidotus cinnabarinus SL1 Arturo (1).JPG
Gymnopus quercophilus

Gymnopus quercophilus

Teloschistes chrysophthalmus

Teloschistes chrysophthalmus

Cladonia furcata

Cladonia furcata

Trametes sp.

Trametes sp.

Ramalina sp.

Ramalina sp.

Leptogium sp.

Leptogium sp.

Xanthoparmelia sp.

Xanthoparmelia sp.

Gyromitra infula

Gyromitra infula

Punctularia atropurpurascens

Punctularia atropurpurascens

Russula sp.

Russula sp.

Mycena sp.

Mycena sp.

Xeromphalina sp.

Xeromphalina sp.

Entoloma incanum

Entoloma incanum

Enchylium sp.

Enchylium sp.

Aspicilia sp.

Aspicilia sp.

Dermatocarpon muhlenbergii

Dermatocarpon muhlenbergii

Solorina saccata

Solorina saccata

Caloplaca eugyra

Caloplaca eugyra

Geastrum saccatum

Geastrum saccatum

Tylopilus sp.

Tylopilus sp.

Psora pseudorussellii

Psora pseudorussellii

Suillus sp.

Suillus sp.

Athallia holocarpa

Athallia holocarpa

Xanthomendoza sp.

Xanthomendoza sp.

Heliocybe sulcata

Heliocybe sulcata

Lysurus periphragmoides

Lysurus periphragmoides

Bankeraceae

Bankeraceae

Coprinopsis

Coprinopsis

Protostropharia semiglobata

Protostropharia semiglobata

Clavulina sp.

Clavulina sp.

Funga es un término reciente, y se utiliza para referirse al conjunto de especies de hongos presentes en un lugar, paralelo a los conceptos de flora y fauna; lo cual es de gran importancia en conservación, ya que otorga a los hongos un lugar único dentro de la diversidad biologica, pues estos no son ni plantas, ni animales, sino que se agrupan dentro de su propio reino, el reino Funga. En la Reserva Natural Estatal Sierra de Zapalinamé, el inventario de hongos esta lejos de concluir, pues apenas en 2018 es cuando se presentó el primer listado de hongos de la reserva, el cual, en ese entonces, se componía de 25 especies, mientras que ahora se tiene registro de al menos 122.

Los hongos se caracterizan por poseer paredes celulares cubiertas de quitina, y a diferencia de las plantas, son organismos heterótrofos, es decir, no producen su propio alimento. Los hongos se presentan en una gran variedad de formas y tamaños, y, en muchas ocasiones, lo que nosotros consideramos como hongo, (el típico champiñón, por ejemplo) no es más que el cuerpo fructífero del organismo, del cual se desprenden las esporas, con las cuales puede reproducirse y dispersarse; aunque no todos los hongos se presentan de esta forma; el reino Fungi incluye también, micorrizas que viven en simbiosis con las raíces de las plantas, debajo de la hojarasca, levaduras que descomponen materia muerta, líquenes (los cuales viven en simbiosis con un alga, en en algunos casos con alguna especie de bacteria, mohos, hongos de repisa, hongos gelatinosos, estrellas de la tierra, y muchas otras formas.

 

Por el momento se tiene conocimiento de al menos dos Filos presentes en la Sierra de Zapalinamé, el Filo Ascomycota (Líquenes, hongos de saco y parientes), compuesto de 57 especies, y el Filo Basidiomycota (Hongos de sombrerito, setas y parientes), compuesto de 63 especies.

Filo Ascomycota (Líquenes y parientes)

Es poco aun lo que conocemos acerca de las especies de hongos de la Sierra de Zapalinamé, entre ellos, probablemente los menos observados son los líquenes, a pesar de formar parte de paisajes y comunidades como bosques, zacatales, y desiertos, donde cubren troncos de corteza, piedras y suelo, se requiere un ojo curioso y entrenado; así como una lupa de aumento o incluso microscopio para poder distinguir las pequeñas estructuras que diferencian una especie de otra.

Propiamente hablando, los líquenes son holobiontes conformado por un hongo (micobionte) y una o varias poblaciones fotosintéticas de algas o cianobacterias (fotobiontes) esparcidas de manera extracelular en el micelio del micobionte considerado como el hospedero o ex-habitante.

Los líquenes pueden crecer en superficies como corteza, suelo o rocas, también de forma epífita sobre árboles; y entre las varias características sobresalientes de estos, esta su utilidad como biomonitores de la calidad del aire, ya que son sensibles a la contaminación del aire, y el interior de su cuerpo acumulan las partículas de los contaminantes.

Los que crecen en el suelo forman parte de las llamadas "costras biológicas" las cuales ayudan en la fijación del carbono y nitrógeno en el suelo, ademas de prevenir la erosión y afectan la germinación de las plantas.

20190730 Physcia aipolia BN2 Arturo.JPG

Physcia aipolia

Filo Ascomycota (Líquenes y parientes)

Al ser escasamente estudiados, los líquenes representan una de las oportunidades más grandes de exploración biológica, pues aun zonas que han sido bien estudiadas para vertebrados y plantas pueden ser terreno fértil para el descubrimiento de numerosas especies de líquenes, esto sin contar con las potenciales utilidades que pueden ser encontradas con su estudio.

20180726 Mantidae ZAC2 Arturo (2).JPG

Mantis sobre costra biológica

Filo Basidiomycota (Hongos de sombrerito y parientes)

Los basidiomicetos, incluyen hongos macroscópicos como los champiñones, hongos tóxicos, como los del género Amanita; y hongos alucinógenos, como los del género Psilocybe;  y hongos fitopatógenos, es decir, aquellos que atacan a las plantas como royas y tizones tal como la roya agalladora de los conos, Cronartium conigenum.

20170921 Russula SL1 Arturo  (2).JPG

Hongo del género Russula

20170907 Clitocybe C3 Arturo.JPG

En la Sierra de Zapalinamé, dado su clima templado semi-seco, solo es común observar los cuerpos fructíferos (la parte visible) de los basidiomicetos justo despues de la breve, pero, en ocasiones intensa, temporada de lluvias, entre agosto y octubre, cuando las condiciones de humedad favorecen su crecimiento.

Es en los bosques de pino y encino donde podemos observar la mayor cantidad de especies, aunque aun es necesario la realización de inventarios sistematizados para comparar esto; son comunes los hongos del género Russula, Clitocybe y Geastrum.

Aun cuando existen algunas especies comestibles, es importante recordar que no debemos consumir hongos silvestres a menos que se este 100% seguro de su identificación, ya que existen especies muy similares, donde una puede ser segura, mientras que otra, puede ser tóxica e incluso mortal.  

Hongo del género Clitocybe